Audiolibros LibriVox
Ariel
Leído por Alba
Jose Enrique Rodó
Ante la posteridad, ante la historia, todo gran pueblo debe aparecer como una vegetación cuyo desenvolvimiento ha tendido armoniosame…
Fue el día en que del sol palidecieron
Leído por Alba
Francesco Petrarca
Fue el día en que del sol palidecieron los rayos, de su autor compadecido, cuando, hallánd…
El hombre de arena
Leído por Alba
E. T. A. Hoffmann
Clara a Nataniel Es cierto que hace mucho que no me has escrito pero creo, sin embargo, que me llevas en tu alma y en tus pensamientos; pues…
El violín de Cremona
Leído por Alba
E. T. A. Hoffmann
El consejero Crespel era el tipo más original que puede darse, hasta tal punto, que llegué a H... con el intento de pasar al…
El viejo y la niña
Leído por Alba
José Hernández
Cruza un arroyo inocente Sobre un campo de esmeralda, Y a su orilla crece un sauce Reflejándose en sus aguas. …
Los dos besos
Leído por Alba
José Hernández
Volaron aquellas horas En que la mente delira: Sin cuerdas está mi lira Y sin fuego el corazón. Y pues…
Reconciliación
Leído por Alba
Walt Whitman
¡Oh palabra, superior a todas las palabras, mágica como el firmamento! Bello es que la guerra y todas sus carnicerías se…
La duda terrible de las apariencias
Leído por Alba
Walt Whitman
Pienso en la duda terrible de las apariencias, En la incertidumbre en que nos hallamos, pienso que quizá somos juguete de una ilusi&…
Una hoja de hierba
Leído por Alba
Walt Whitman
Creo que una hoja de hierba, no es menos que el día de trabajo de las estrellas, y que una hormiga es perfect…
Canto de la vida pública
Leído por Alba
Walt Whitman
A pie, con el corazón ligero, huello la vía pública; Franco y salubre el mundo se dilata ante mí; …
Del canto de mí mismo
Leído por Alba
Walt Whitman
Me celebro y me canto. Lo que me atribuyo también quiero que os lo atribuyáis, Pues cada át…
Me celebro y me canto a mí mismo
Leído por Alba
Walt Whitman
Me celebro y me canto a mí mismo. Y lo que yo asuma tú también habrás de asumir, Pues ca…
La zarpa
Leído por Alba
Jose Emilio Pacheco Berny
Padre, las cosas que habrá oído en el confesionario y aquí en la sacristía... Usted es joven, es hombre.…
Tenga para que se entretenga
Leído por Alba
Jose Emilio Pacheco Berny
Estimado señor: Le envío el informe confidencial que me pidió. Incluyo un recibo por mis honorarios. Le ruego se sirva…
El cochino
Leído por Alba
Francisco de Rojas Zorrilla
Pues un cuento, Dios te libre, sobre ti a plomo se cae. En cierta parte del mundo, que aquí no importa la parte, …
La mula del doctor
Leído por Alba
Francisco de Rojas Zorrilla
Apeóse un médico a hablar a otro médico a la puerta de un enfermo que él venía a visita…
El prisionero
Leído por Alba
Augusto Roa Bastos
Los disparos se respondían intermitentemente en la fría noche invernal. Formaban una línea indecisa y fluctuante en tor…
El padre Rosell
Leído por Alba
Alfonso Hernández Catá
Hoy, cuando ya veo terriblemente cerca las fronteras de la senectud, viene a mi recuerdo este episodio que cambió la orien…
Un milagro
Leído por Alba
Alfonso Hernández Catá
Habían volado extenuadas en demanda de las regiones ecuatoriales, y era la única pareja superviviente al numeroso bando que co…
Un drama
Leído por Alba
Alfonso Hernández Catá
Se había ocultado el sol. En el puerto, las canciones de los pescadores tremolaban lentas, desfalleciendo hasta morir a lo…