Fantasía
El oro
Una mañana que el sol surgía del abismo y se lanzaba al espacio, un vaivén de su carro flamígero lo hizo rozar…
Antonieta
Cuando nuestros primeros padres fueron expulsados del Paraíso después de haber cometido el primer pecado, el diablo, a quien e…
El geniecillo
Todos los inmortales habitantes del Olimpo estaban altamente preocupados.
Y no era el caso para menos: aquel geniecillo revoltoso y juguet…
El dragón
En las cercanías de un pueblo, en una gran sima, se escondía un dragón de siete cabezas que tenía atemorizada l…
La florecita azul
Un niño de seis años murió en la aurora de un bello
día de estío, y el ángel de su guarda b…
Un Hombre, Su Caballo, Su Perro Y El Cielo
La historia de un hombre, su caballo y su perro, en la cual se demostrará el valor de la amistad con reflexiones relacionadas con el …
El ángel bueno
Sucede con harta frecuencia, que la suerte, a quien con razón pintan ciega, favorece a los que merecen castigo y se ensaña c…
Lo que lleva el rey Gaspar
"Los tres reyes han salido de sus palacios. Los tres son viejecitos. El rey Melchor es alto, con una barba blanca, con sus ojos azules,…
Quatro Naufrágios
Eva, "discreta" y hermosa como la también manchega Galatea, me ha convencido para que publique este poeniano cuento (uno de…
Vendetta
A Manuel F. Cestero
Y mientras yo con asombro le escuchaba, el poeta proseguía:
Así transformado, e impregnadas del veneno de …
El príncipe Ruy
El caballero Ruy, príncipe taciturno del castillo, iba por el bosque. De los cielos bajaba la alegre luz, como una bendición …
La montaña
El niño empezó a treparse por el corpachón de su padre, que estaba amodorrado en la butaca, en medio de la gran siesta,…
El leve Pedro
Durante dos meses se asomó a la muerte. El médico refunfuñaba que la enfermedad de Pedro era nueva, que no había…
Basilisa la hermosa
En un reino vivía una vez un comerciante con su mujer y su única hija, llamada Basilisa la Hermosa. Al cumplir la niña …
Las ciudades sumergidas
Agua, fuego, lodo. Quiméricas nubes de maravilla que dormís sepultadas por una venganza de la Naturaleza; ciudades en que flor…
El rayito de sol
A Andrés Mata
Oh Silfo, dulce Silfo de los sueños, no retengas hasta después del alba a mi amada en su blando lecho, ni…
Los deseos ridículos
A la Señorita de la C.
Si fuerais menos razonable me guardaría mucho de contaros esta fábula loca y poco galan…
La foto
Jaime y Paula se casaron. Ya durante la luna de miel fue evidente que Paula se moría. Apenas unos pocos meses de vida le pronostic&oa…
El gato que vuela
El gato que vuela no lo suelen ver más que los trasnochadores impenitentes, y eso si no pierden de vista la perspectiva de los tejado…
Agosto. La procesión
Poco antes de dar las doce el reloj del Ayuntamiento, las veinticuatro como decimos hoy, se hallaban reunidos casi todos los habitantes de A…