Humor
El Peligro De Quedarse En Cama
Cuento humorístico de Mark Twain traducido por un colaborador de Leer Escuchando.
De Mark Twain: Samuel Langhorne Clemens, conocido…
Relatos y Cuentos
Recopilación de relatos y y cuentos de temas variados: humor, fantasía, y temas sociales, entre otros. (Resumen: Marian Martin…
Doña Fortuna y Don Dinero
Pues, señores, vengamos al caso: era éste que vivían enamorados doña Fortuna y don Dinero, de manera que no se …
Diccionario Filosófico del Amor y las Mujeres
El presente libro es un diccionario que tiene como finalidad enseñar a los varones a entender a las mujeres, una obra pequeña …
Dos sabios
En el balneario de Aguachirle, situado en lo más frondoso de una región de España muy fértil y pintoresca, todo…
El hombre pone y Dios dispone
EL HOMBRE PONE Y DIOS DISPONE o LO QUE HA DE SER EL PERIODISTA
Gran cosa dijo el primero que anunció este proverbio, hoy tan trillado…
Cuentos festivos para niños
Recopilación de historias breves muy divertidas, absurdas y disparatadas del gran Juan Pérez Zúñiga, uno de los …
Autobiografía burlesca
Dos o tres personas me escribieron en diferentes ocasiones diciéndome que si yo publicaba mi autobiografía tal vez la leer&iac…
El auxiliar de la parroquia
Había una vez, en una diminuta ciudad de provincias bastante alejada de Londres, un hombrecito llamado Nathaniel Pipkin, que trabajab…
Don Bonifacio
Poema narrativo con un toque cómico. El protagonista es un respectado y ricachón miembro de la sociedad, al que le suceden var…
El tributo del éxito
Hastings Beauchamp Morley iba paseando lenta y apaciblemente por Union Square con una mirada de compasión dirigida a los cientos de p…
El desventurado prometido de Aurelia
Los hechos que voy a relatar se hallan consignados en una carta que me dirige cierta señora residente en la hermosa ciudad de San J…
Cuentos ingenuos
Cuentos cortos del extremeño Felipe Trigo. Médico, militar y escritor de enorme éxito a finales del XIX y hoy desconoci…
Instrucciones para llorar
Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el esc&aacu…
El hombre que riñe con los gatos
A falta de otra cosa, contamos una vez en nuestro periódico la aventura de un desgraciado que, según nuestro relato, para po…
Soliloquio de un solterón
Me miro el dedo gordo del pie, y gozo.
Gozo porque nadie me molesta. Igual que una tortuga, a la mañana, saco la cabeza debajo la cap…
Best-seller
II
-Dime -dijo Pescud, moviendo el libro rechazado con la punta del zapato derecho-, ¿has leído alguna vez uno de estos…
El abogado de los abogados
Cuentan que el Señor no miraba con poca ni mucha simpatía a los leguleyos, prevención que justificaba el que siempre q…
El perro y el frasco
- Lindo perro mío, buen perro, chucho querido, acércate y ven a respirar un excelente perfume, comprado en la mejor perfumer&i…
El banquete
Con dos meses de anticipación, don Fernando Pasamano había preparado los pormenores de este magno suceso. En primer té…