Crítica Literaria
Un obispo en el atolladero
Resulta bastante curiosa la idea que algunas personas piadosas tienen de los juramentos. Creen que ciertas letras del alfabeto, ordenadas de…
La buena crianza
Han salido de Lugo diecisiete dementes, conducidos a la pena de reclusión perpetua en el manicomio de Valladolid. Ya en el tren, los …
En busca de cuadros
Sin pinceles, sin paleta, sin papel, sin lápiz, Ricardo, poeta lírico incorregible, huyendo de las agitaciones y turbulencias,…
Las almas hermanas
Hace algunos años llamaban la atención en la poética ciudad de los Cármenes, dos preciosas jóvenes de 18…
El último canto
Se sintió Frank mejor, y tomó la caja en que dormía su violin crispado de frío. Desde la bohardilla se ve&iacut…
La estéril
Aunque las tupidas cortinas, como centinelas vigilantes, cerraban el paso al frío; aunque las lámparas ardían claras y …
La niña martir
No se trata de alguna de esas criaturas cuyas desdichas alborotan de repente a la prensa; de esas que recoge la policía en las calles…
Ida y vuelta
Se encontró sólo en la sala de espera y se puso a mirar el diario que había llevado para el brazo. Las manos le tembla…
Historia vulgar
La quiso un poeta; la quiso mucho y largos meses distrajo su esperanza en los linderos del jardín donde mariposeaba la niña.
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El tío Quintín
IV
Estoy desolado. Ayer comprobé, sin la menor posibilidad de duda o error, la existencia del tío Quintín. Me siento co…
La segunda juventud
—Treinta y siete años. Ni uno más ni uno menos. Casi una vieja. Si no me mirase usted con ojos de enamorado—y ya es sabido que…
La dicha de vivir
Poco antes de la oración del huerto, un hombre tristísimo que había ido a ver a Jesús, conversaba con Felipe, mi…
La Galera
La prosa de Manuel Mujica Láinez es fluida y culta, de sabor algo arcaico y preciosista; rehuye la palabra demasiado común, si…
El velatorio
Había muerto sin agonía, tranquilamente, como mujer cuya vida fue irreprochable; y descansaba ahora en la cama boca arriba, c…
Los suicidios
Leía hace pocas noches, en la gacetilla arlequinesca de nn periódico, la noticia de un suicidio recientemente acaecido. El p&a…
El remanso
La estancia El Remanso quedaba a cuatro horas de tren, en el oeste de Buenos Aires. Era un campo tan llano que el horizonte subía so…
Con pasión
Hasta después de su pubertad, nadie advirtió la pasión que la dominaba: el deseo de inspirar compasión. Y ese d…
Epitalamio
III
De pronto, Augusta se incorporó sobresaltada. Una mano en cuyos dedos blancos brillaban las sortijas, alzaba el cortinaje que …
El hacha mística
Era lo que se llama un investigador. Buscaba el misterio de la vida, que lo es de la muerte, ya que ese misterio no es sino la linde misma …
Modesta Gómez
¡Qué frías son las mañanas en Ciudad Real! La neblina lo cubre todo. De puntos invisibles surgen las campanadas d…